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Portomarín, un pueblo resurgido de las aguas

Qué ver en Portomarín, Lugo

Portomarín, en Lugo, es una de las emblemáticas paradas del Camino de Santiago Francés, en la siguiente etapa después de Sarria. Pero si por algo los gallegos conocemos Portomarín es por su resurgir, tras ser sepultado por las aguas del Miño en 1963. Sí, como lo lees. Ahora te cuento más.

Aunque muchos lo desconocen porque se reducen a lo básico en su visita, Portomarín forma parte del extenso territorio de la Ribeira Sacra, que incluye los Cañones del Sil pero también la ribera del río Miño.

Vista del nuevo Portomarín

➣➣ Artículos generales de Galicia

La historia del antiguo Portomarín

Portomarín es un pueblo nuevo, creado de cero, tras la decisión de construir el embalse de Belesar en Chantada. Esto produciría una crecida del río Miño que obligó a abandonar el pueblo viejo en 1963. Imagínate la tesitura para los vecinos. Tuvieron que elegir entre dinero o una casa en el pueblo nuevo. Pero sus recuerdos se quedarían atrás para siempre, engullidos por las aguas.

Es curioso, porque el pueblo original fue declarado declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1946 y su iglesia de San Juan, Monumento Nacional en el 1931.

Serían la llegada del general Franco y el presidente de Fenosa por aquel entonces, Pedro Barrié de la Maza, los que fijarían la fecha de muerte del histórico Portomarín en beneficio del negocio de los voltios.

Artículo publicado en El Mundo
Casas del nuevo Portomarín

El Portomarín viejo que se tragó el río Miño

Las casas, las memorias y la vida pasada quedaron atrás. Pero los vecinos no aceptaron que el Miño se llevase también su iglesia. Así que numeraron las piedras y movieron una a una a su ubicación actual. También lo hicieron con la iglesia de San Pedro y el arco del puente romano, que uno se encuentra al cruzar el puente nuevo.

Esta noticia del NODO, obviamente a favor del progreso de la dictadura en la que se afirma que los vecinos estaban contentísimos al ver sus casas sepultadas.

En el siguiente vídeo queda constancia de que una vez hubo un pueblo románico maravilloso, que muy de vez en cuando, cuando la sequía así lo decide y el caudal del agua baja, deja verse resurgir, trayendo aún a día de hoy, las memorias de la niñez de muchos habitantes del viejo Portomarín:

En esta otra noticia se puede ver a los vecinos visitando el lugar donde estaban sus casas. O el palco donde uno de ellos bailó por primera vez con su mujer.

Qué ver en Portomarín

Como decía antes, el pueblo nuevo es tan nuevo que su historia es muy reciente. Pero ojo, que eso no quita que no tenga atractivos.

Para empezar, la iglesia de San Juan, también conocida como iglesia de San Nicolás, se encuentra, tras su traslado, en la plaza del Conde Fenosa. Destaca por el enorme rosetón de su fachada (uno de los más grandes de Galicia), y esta iglesia es uno de los mejores ejemplos del románico en Galicia.

Iglesia de San Juan y ayuntamiento de Portomarín

Por su parte, la iglesia de San Pedro, la otra iglesia trasladada de Portomarín, presume de fachada barroca con portada románica del siglo X, aunque no fue consagrada hasta el siglo XII. 

Otro de los lugares más representativos que ver en Portomarín es el puente nuevo, que se eleva sobre el puente antiguo (siglo XIX), todavía en pie y aún visible cuando el caudal del río baja de forma significativa. El nuevo fue construido después de la inundación del viejo Portomarín con la inauguración del embalse de Belesar.

Puente nuevo de Portomarín

Otro puente del que solamente queda un resquicio (un arco y una escalinata) era el puente romano. Este cruzaba el río Miño y se mantuvo en pie hasta la época medieval, momento en que fue destruido por Doña Urraca. Los restos que se conservan, dan la bienvenida de entrada a la villa. Fueron también trasladados en el momento de la inundación de Portomarín viejo.

Puente romana y escalinata, bienvenida a Portomarín

Como recomendación para amantes del dulce, las Tartas Ancano de almendra, son una perdición. Y también, destacaría los helados artesanos de Xeou, una vaquería emplazada en Palas de Rei.

Hoteles en Portomarín

Portomarín es pequeño, pero la afluencia de peregrinos supone uno de los principales motores económicos de la villa y esto se traduce en una buena oferta de albergues, pensiones y hoteles. Personalmente, nunca he dormido allí, pero puedes ver aquí la lista de alojamientos disponibles y elegir según tu gusto.

Calles de Portomarín, en estado actual

Portomarín, qué ver en los alrededores

Si bien hay cosas que ver en Portomarín, los alrededores no son menos. El interior de Lugo guarda buenos secretos (y no tan secretos) que merece la pena visitar.

Sarria

La etapa anterior del Camino de Santiago en Lugo. El kilómetro 111 y el famoso lugar donde arrancar a pie para aquellos peregrinos que quieren hacer el mínimo de etapas para conseguir la compostela. Puedes leer aquí qué ver en Sarria.

Castro de Castromaior

Está muy cerca de Portomarín y en la actualidad están en proceso de construir un centro de interpretación. Se encuentra pegado al Camino de Santiago y se cree que estuvo habitado desde el siglo IV a.C. hasta el siglo I d. C. Si te interesan los castros, echa un vistazo al artículo que tengo sobre los castros de Galicia.

Castro de Castromaior

Mirador de Cabodevila

Una de las cosas que ver cerca de Portomarín son las vistas. El río Miño deja estampas inolvidables en toda la Ribeira Sacra y Portomarín es una de ellas. Las vistas desde el Mirador de Cabodevila las puedes ver en esta foto. Bajo esas aguas está también enterrado Ferreiroá, otro pueblo que las aguas del Miño se tragaron en pro de la electricidad.

Mirador de Roca, Portomarín

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Como ves, Portomarín es mucho más que lo que se ve a simple vista. Es una historia y un pasado aún latente que de vez en cuando emerge del Miño. Un pueblo que fue y dejó de ser. ¡No dejes de visitarlo!

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