Guía completa de Bucarest: Qué ver y hacer en dos días

Tras nuestro viaje por Rumanía y el descubrimiento de Bucarest (o como le llaman en otros sitios, Bucharest), no podemos menos que hacer un resumen de todo lo que se puede hacer en la ciudad en dos días y las actividades imprescindibles.

Tengo que reconocer que Bucarest fue una sorpresa inesperada, una ciudad a la que me habían dicho que no merecía la pena dedicarle mucho tiempo y que sin embargo me supo embaucar poco a poco con su historia y sus desdichas.

Bien es cierto que Bucarest siempre ha estado eclipsada por otras ciudades rumanas que conservan sus edificios impecablemente, pero todo lo que oculta la decadencia de las calles de Bucarest y toda la melancolía que se desprende de su historia hacen de ella una capital digna de visitar y dedicar, como mínimo, un par de días.

En este artículo vamos a darte una guía con todo lo imprescindible de Bucarest para que a partir de ella decidas qué visitar, qué hacer, dónde comer y dónde dormir.

Vamos a dividir las rutas acorde a los colores del mapa que hemos preparado:

  • ROJO: Ruta de Bucarest histórico
  • VERDE: Ruta de Bucarest comunista
  • AZUL: Callejones y street art de Bucarest

Un poco de información general sobre Bucarest:

  • Hay autobús de ida y vuelta al aeropuerto (nosotros teníamos coche de alquiler y no nos hizo falta). Si llegas a deshora aquí tienes taxi por 30€ que puedes reservar con antelación.
  • Nosotros fuimos bastante por libre pero aquí te dejamos algunos tours que nos parecen interesantes (hicimos el del comunismo)
  1. – Excursión en bici por Bucarest
  2. Tour del comunismo
  3. Excursión a Castillo de Peles y Castillo de Drácula (nosotros fuimos en coche por nuestra cuenta)

Guía imprescindible de Bucarest: Ruta histórica general para un día

1- Piata Unirii (Plaza de la Unión) y alrededores: Fue la última construcción del dictador comunista Nicolae Ceausescu. Como Corea del norte era una fuente de inspiración para él, sacó de allí grandes ideas para el nuevo centro cívico de Bucarest.

Nicolae Ceausescu quería tener el Palacio del Parlamento más grande del mundo (de hecho es el más grande, el más caro y el más pesado) aunque no el más bonito. El Boulevard que atraviesa la plaza pretendía ser más grande y largo que los Campos Elíseos, aunque sólo fuese por unos centímetros. Así que todo lo que había en el lugar de construcción de éste se ordenó que fuese demolido.

Más de 45.000 familias tuvieron que ser trasladadas a los edificios comunistas de las afueras. Todo, absolutamente todo, se demolió en 1982 en un plazo de dos meses.

Y lo que no se demolió… ¡se movió! El ingeniero civil de Nicolae Ceausescu decidió mover edificios enteros sobre raíles de tren. Nicolae no pudor decir que no, porque le había dicho previamente que si no le gustaba su proyecto moviese las cosas. Así que algunos de los edificios se movieron incuso con gente dentro. Si os interesa este tema podéis leer más aquí, lo cierto es que es asombroso.

En la Piata Unirii estaban el mercado y un hospital público que fueron arrasados. Incluso se eliminó un río, que acabaron metiendo bajo tierra. La plaza se acabó de construir en 6 meses porque tenían a gente trabajando 24×7. Impresionante, ¿verdad?

Así, en la actualidad sólo queda el 20% de lo que era el casco viejo de Bucarest antes del destrozo de Nicolau Ceausescu.

 

2- Str. Franceza: Esta calle tiene una bonita serie de edificios de estilo afrancesado que se salvaron de la demolición y una iglesia de estilo bizantina, la iglesia de San Antonio, con 500 años de antigüedad. Enfrente de la iglesia hay una Turkish Inn, también conocido como caravasar, que es una delicia y que se empleaba a modo de posada para los mercaderes que seguían la ruta de la seda. Hanu’Lui Manuc es hoy en día un restaurante y ha sido rehabilitado manteniendo prácticamente el estilo original del caravasar.

3- Estatua de Drácula: Muy cerca de la iglesia de San Antonio se encuentra un pequeño busto dedicado a Vlad Tepes, más conocido como Drácula. El nombre de Drácula significa hijo del demonio y procede del símbolo de su cota de armas, asociada a la orden del dragón, una orden de muy exitosos mercenarios.

Bajo el dominio otomano éstos le dieron a Vlad Tepes grandes ventajas y hasta consiguió su propio país (Valaquia), donde acabó por convertirse en príncipe en la ciudad de Bucarest.

Pero Drácula acabó por traicionar a los otomanos y les vetó el acceso a sus dominios. Tanto es así que llegó a empalar a tantas personas que se dice que había 170 Km de cuerpos empalados pudriéndose.

Al final, llegó a vernir el sultán otomano en persona. A pesar de que nunca hubo un regidor del país menos corrupto, evidentemente, ante las masacres vistas, la gente empezó a lanzar mensajes de horror sobre él, de que comía cerca de cuerpos podridos… etc, y así terminó por convertirse en una leyenda.

 

4- Edificio del Banco Comercial de Rumanía y calle Victoriei: El edificio de este banco de Bucarest es un edificio neoclásico de estilo francés. En 1866 se envió una carta a los reinos europeos buscando poner una nueva dinastía en el país. Cuando por fin se consiguió establecer una monarquía, ésta trajo con ella la arquitectura francesa, pastelería y gastronomía y hasta un promenade estilo francés: Calea Victoriei.

 

5- Monasterio Stavropoleos: Este monasterio de origen griego posee una iglesia única en Rumanía. Allí se escondieron objetos de valor que se quisieron esconder cuando Ceausescu derribó el centro de la ciudad.

6- Palacio del Parlamento: El Palacio del Parlamento de Bucarest está aún hoy en día sin acabar. El gran proyecto final de Ceausescu y sus continuos cambios y demoliciones en el interior, retrasaron este inmenso proyecto que lo ha convertido en el segundo edificio administrativo más grande del mundo después del Pentágono. 700 arquitectos y 20.000 trabajadores estuvieron años en turnos de día y noche los siete días de la semana dedicados a construir más de 1000 habitaciones en una mole valorada en más de 5 billones de euros.

En el interior todo es grande y desorbitado, construido con los mejores materiales de entre los mejores y pensado para impresionar desde que se pone el pie dentro: Mármol, oro… Todos los materiales son 100% de Rumanía así como también lo eran los trabajadores.

Ceausescu buscaba hacer de este palacio de Bucarest el nuevo Versalles pero más grande, por supuesto. Es el edificio más más grande de Europa, con una línea de metro, búnkeres… 12 pisos arriba y 8 abajo, 2800 lámparas chandeliers.

ℹ️ Nada mejor que ver para creer. Si tienes pensada la visita al Palacio del Parlamento (que a mí me fascinó), tienes varias opciones para adquirir entradas.

  • Web oficial con horarios y precios: Parlamento de Bucarest 
  • Comprar las entradas allí insitu. Las visitas son obligatoriamente con guía. Lo malo de esta opción es que  a veces tienes que esperar a que se abra grupo (nosotros esperamos 40 minutos). Son 35 leu por la entrada del tour estándar (merece la pena) y 30 más si quieres llevar una cámara. Es caro, sí.
  • Comprarlas por anticipado a través de alguna excursión (no hay opción de comprarlas online a través de la página oficial). En esta excursión incluyen traslado, entradas y guía, pero te sale un poco más caro, claro.

Guía imprescindible de Bucarest: Historia comunista

¿No sabes qué pasaba durante la época comunista en Rumanía? Te damos unas pequeñas nociones:

Al principio del establecimiento del comunismo en Rumanía, Nicolae Ceausescu era bien visto por una gran parte de la población. Él se había rebelado contra los rusos. Él, iba como invitado por la mismísima reina de Inglaterra. Él, había hecho florecer el país y dar trabajo a la población, generando una revolución industrial rumana.

Pero con el paso del tiempo las represiones se volvieron más duras y las falsas esperanzas a la población, más grandes. Se vendía el gran país inexistente en la única televisión existente y que cada día, durante dos horas, se llenaba de propaganda comunista.

Ya en los años 80 y con el comienzo de las obras de Bucarest y del gran Palacio del Parlamento de Ceausescu,  se acabó estableciendo la cartilla de racionamiento de modo que se pudiese pagar la deuda externa.

Las familias vivían en cajas de cerillas acorde al número de hijos, pero se motivaba fielmente a tener al menos 4 hijos y si tenías 10 hijos eras la Hero Mother y te daban una medalla. En aquel periodo entre 10.000 -15.000 mujeres fueron asesinadas por abortos ilegales, con lo que muchos niños se quedaron huérfanos que hoy en día son personas sin techo.

Había constantes problemas de abastecimiento de bienes básicos o productos como gasolina, aunque en la televisión el país seguía siendo el país de las maravillas.

Después de 7 años de racionamiento, en 1989 Nicolae Ceausescu comunicó a la población que se había pagado ya la deuda externa, y la gente esperaba que algo increíble sucediese. Mejoras o algo. Pero no, no sucedió nada de eso y se empezó a calentar la situación.

Primero fueron unos estudiantes, luego fueron otros y al poco, en diciembre de 1989 acabaron muriendo algunos de ellos a manos del ejército. Esto provocó una rebelión masiva de la población que llevó al dictador comunista a huir en helicóptero de la sede de su partido.

A los pocos días, él y su mujer acabaron siendo atrapados, juzgados públicamente y sentenciados a pena de muerte, acabando así la época comunista en Rumanía.

Guía imprescindible de Bucarest: Ruta comunista

1- Plaza de la Universidad: Allí comenzó propiamente la revolución. Una revolución sangrienta que en 1989 ponía fin a 25 años de comunismo.

 

2- Teatro Nacional de Bucarest: Se construyó en los años 70 por orden Nicolae Ceausescu (el antiguo había sido bombardeado durante la Segunda Guerra Mundial). Para Ceausescu no tenía el suficiente aspecto comunista, así que ordenó ponerle una nueva fachada por fuera, que después fue eliminada por encontrarse peligrosa.

Enfrente del teatro hay una escultura que representa personajes de una obra de teatro de uno de los escritores de teatro más importante de Rumanía.

Al otro lado, está el Hotel Intercontinental, que fue construido en los años 70 por un inversor americano. Ahí no podían dormir los rumanos y era el único lugar donde se podía usar moneda extranjera.

3- Plaza 21 diciembre 1989: Es una plaza en honor a las víctimas (estudiantes) en la revolución. Todas las pintadas y placas que hay en los alrededores de la plaza son espontáneas de la gente honrando a las víctimas arrolladas por tanques. Y llevan años ahí sin que nadie las haya tocado.

4- Fantana Sarindar: Donde está el edificio, había antiguamente un monasterio, pero se iba rompiendo debido al suelo de barro y terremotos, así que lo quitaron y pusieron el club militar en la época comunista. Pretendían que luciese como la Ópera de París. Se les obligó a los trabajadores subordinados del ejército que donasen el 5% de su salario para la construcción del mismo.

5- Grand Hotel Boulevard: Un precioso edificio creado por un arquitecto francés. Cerrado en época comunista y renovado en los últimos años.. El edificio de atrás tiene un alto riesgo de derrumbe y no hay compañía de seguros que quiera cubrir al hotel, así que sigue cerrado.

6- De vuelta a la Calle Victorei: El edificio de la televisión, antes del Hotel Intercontinental era el edificio más alto de Bucarest. Olvidaron ponerle ascensor y se dieron cuenta cuando ya iban en el primer piso, así que ahora sale de ahí. Al lado hay un edificio de cristal y la réplica de la fachada del antiguo Teatro Nacional, destruido durante un bombardeo. Ahora pertenece a una parte del Hotel de Novotel.

7- Plaza de la Revolución: Aquí comenzó la revolución (tras la de Timisoara) y es donde se encuentra la ex-sede del partido comunista. Ahí es donde el dictador dio su último discurso y de donde se escapó en helicóptero. Su fuga se mostró en televisiones en todo el mundo.

La escultura del hombre que se encuentra enfrente a la ex-sede del partido representa al líder del partido liberal durante la II Guerra Mundial. Nunca consiguió nada y acabó muriendo torturado en prisión. La rama de detrás representa al país en la época comunista, como una rama seca y roída.

En esta plaza se exponen además trabajos temporales de la escuela de arte de Bucarest.

Iglesia Crețulescu: Resulta muy curioso que habiendo demolido casi todas las iglesias de Bucarest, justamente se mantenga en pie la que se encuentra enfrente de la ex sede del partido comunista. La leyenda urbana dice que “Porque era color roja como el partido comunista y está además mirando hacia la sede, se rezaba en su favor…”. ¿La verdad? La desconocemos.

Escultura del pináculo con una especie de rosquilla: Esta escultura apareció sin explicación alguna y mucha gente no sabía lo que significaba. Pero lo cierto es que hoy en día es un punto de encuentro de lo más común. Aparentemente representa a la democracia cruzando el corazón del comunismo. Justo detrás estaba el.edicio de la policía secreta. Ahora sólo está la fachada reforzada y detrás tiene un edificio de cristal.

8- Carol I y el Museo Nacional de Arte: Carol I fue el primer rey de Rumanía y su escultura se encuentra delante de la Biblioteca de la Universidad fundada por este rey. Enfrente estaba el Palacio real, ahora reconvertido en Museo Nacional de Arte. En la época comunista quitaron la estatua y pusieron una estatua gigante de Lenin.

9- Ateneo de la Música: Su construcción tomó 25 años, puesto que se hizo con donaciones públicas. La gente quería un lugar público para la música y se esto se terminó manifestando en 1888, donde por aquel entonces se encontraba en las afueras.

Guía imprescindible de Bucarest: Ruta de callejones y street art

1- Gradina Cinema Capitol: Cerrado en la época comunista y muy muy famoso entre las dos guerras mundiales. Ahora está completamente en ruinas por dentro pero The Square Cat (uno de los artistas callejeros más famosos de Bucarest) junto con otros artistas empezaron a reivindicar con pintadas la reconstrucción de algunos de los edificios más emblemáticos de la zona. Con esto, se ha conseguido que se empiece un proyecto de rehabilitación de los mismos.

2- Pasajul Englez: Uno de los más conocidos por su tejado de paraguas de colores y el buen ambiente de sus bares.

3- Pasaciul Victorie: Aunque los vecinos del callejón no son demasiado amigables lo cierto es que el lugar es muy fotogénico.

4- Maca Villacrosse: Es famoso por su tejado amarillo de cristal y la forma de herradura del edificio. El conjunto de estos edificios eran las antiguas oficinas de la primera Bolsa de Bucarest.

Guía imprescindible de Bucarest: De baretos y restaurantes

  • Ambiente de artistas: Alt+shift restaurant y Control pub se encuentran en Strada Constantin Mille, la misma calle que el Gradina Cinema Capitol. Es una calle de expresión de artistas.
  • Comida tradicional: Hanu’Lui Manuc. Céntrico, con platos tradicionales y precios asequibles y en un emplazamiento espectacular.

  • Para terraceo:
    • M60: Solía ser un restaurante súper caro y ahora tienen un local muy chulo con estilo chill out para cervecitas.
    • Gradina Edén: En la parte de atrás de Palatul Stirbei, demolido en parte durante la época comunista. Se quería reconstruir pero un inversor lo compró planeando hacer un centro comercial. Se paró por protestas… y ahora hay un bar muy chulo pero algo caro.

  • Green Hours, para amantes del jazz: Underground club. El primero después de la revolución y de hecho aún sigue abierto. Hacen conciertos de jazz y tambiñen obras de teatro. Buen ambiente, precio y comida rica.
  • Para los golosos: Hotel Capsa, que solía ser una pastelería francesa. Aunque ahora es un hotel, la parte de pastelería todavía funciona. ¡No te pierdas las trufas de chocolate!

Alojamiento: Dónde dormir en Bucarest a buen precio y en el centro

Nosotros nos quedamos en Little Bucharest Old Town, uno de los hostels del proyecto Pura Vida.

El hostel se encuentra en pleno centro, más céntrico imposible y está en uno de los edificios históricos que han sido rehabilitados. Se divide en varios pisos dependiendo del tipo de habitación, puesto que tienen dormitorios compartidos pero también tienen habitaciones privadas.

Las privadas están muy bien (son las que probamos nosotros) y de hecho las vistas son muy bonitas, pero además están decoradas con mucho gusto. Y tienen baño propio, que aunque es chiquito está bien equipado.

Además, las zonas comunes están muy bien (especialmente la cocina) y con una decoración muy divertida.

Reservar alojamiento en Bucarest

 

Por nuestra parte, además de la situación céntrica, una de las mejores cosas del hostel fue el personal. Todos fueron súper amables y nos resolvieron un montón de dudas de la ciudad, pero la más linda de todas es la adorable Vergilia, señora de la limpieza y un poco “mamá del hostel” que cuida de todo el mundo y siempre está con una sonrisa en su cara. No habla inglés, pero si te esfuerzas y sacas el Google Translate… ¡Es lo más!

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