Viaje a Indonesia: días 16 a 19 – Flores: La Isla Bonita

Seguimos con la historia de nuestro viaje. Primero, como en el artículo anterior, un resumen rápido, para los que quieran ir al grano. Justo debajo, tenéis la Versión Extendida, como ocurre con las grandes historias, donde relatamos las anécdotas más divertidas, impresiones y detalles y consejos interesantes.


 RESUMEN RÁPIDO DÍAS 16 A 19:
 DÍA 16:
* Mañana en Kuta
* Avión Denpasar (Bali) – Maumere (Flores)
* Regateo de conductor y aventura – ver capítulo especial
* Llegada a Moni
* Alojamiento en Bintang Lodge
 DÍA 17:
* Subida al Kelimutu al amanecer
* Ruta Moni – Ende – Bajawa
* Comida en Ende en ruta
* Aldeas ngada Bena y Bela: las señoras de la nuez de betel
* Alojamiento en Villa Silverina
 DÍA 18:
* Historia de la pica rota
* Mercado de Bajawa
* Aldea ngada: Wogo
* Ruta Bajawa – Aimere – Mborong – Ruteng
* Comida en ruta y baño en la solitaria playa de Mborong
* Alojamiento en Hotel Rima
 DÍA 19:
* Visita aldea maggarai: Compang Ruteng
* Arrozales en tela de araña de Cancar
* Llegada a Labuanbajo
* Paseo por el pueblo y negociación excursiones en agencia Komodo Diving Paradise
* Alojamiento en Gardena Hotel. Como Labuanbajo tiene bastante oferta, si quieres comparar precios, aquí tienes la lista de alojamientos.
– FOTOS! Todas las fotos de esta etapa del viaje… Haciendo click AQUÍ
VERSIÓN EXTENDIDA DÍAS 16 A 19:
 
DÍA 16: Maumere – Moni

Esa mañana sería la última en Bali, así que nos lo tomamos con calma, nos levantamos tranquilos, desayunamos, y después negociamos en el hostel un coche para que nos llevase al aeropuerto, que estaba como a unos 10 minutos. El avión era bastante pequeño, pero llegamos a Flores perfectamente. por fin estábamos en la última parte del viaje, la parte que prometía más aventuras, pues no teníamos nada reservado.
Ya de entrada, la isla nos dio la impresión de que, efectivamente,  era mucho más pobre que ninguna de las otras en las que habíamos estado. También se notaba una reducción considerable en el número de turistas, lo cual era de agradecer.
Una cosa que me hizo mucha gracia al llegar fue el aeropuerto de Maumere, con una sola “terminal” y una sola cinta “transportadora” que no transportaba nada y donde se veía al señor poner las bolsas, que perfectamente podríamos haber cogido nosotros directamente, jeje.

Al salir del aeropuerto, tuvo lugar la negociación con varios conductores, de modo que nos llevasen, por un máximo de 3 millones de rupias, durante 4 días, empezando en aquel momento, saliendo ya hacia Moni, y pasando por la ruta que teníamos planeada (debajo podéis ver el mapa de la ruta y aquí tenéis el mapa de la ruta completa)

 
Graciela, hija de Gonsales

Una vez hecha la negociación, empezó lo que llamaríamos Aventura del conductor, a la que ya dedicamos el capítulo especial anterior. Después de los incidentes, finalmente, llegamos a Moni. Como no teníamos alojamiento reservado, le mandábamos parar a Andy, nuestro conductor, para ver algunos hoteles que venían en la Lonely Planet. Cogimos el tercero: Bintang Lodge, que nos convenció porque, de lo que vimos era lo mejor y porque el dueño, Tobías, era un crack. El buen rollo en el bar era evidente, sonaba Bob Marley al entrar, nos invitaron a unos tes y chocolates calientes y prometieron levantarnos a las 3:30 o más tarde en función del tiempo (para ver el Kelimutu), sin que tuviésemos nosotros que preocuparnos. Esto último nos pareció muy buena idea, puesto que siempre nos pegábamos madrugones increíbles y ellos, mejor que nadie, sabían si el tiempo era adecuado o no para subir al amanecer o más tarde.

Ruta Flores
Por otra parte, es importante decir que Flores es otro mundo, así que las expectativas hoteleras no han de ser muy elevadas, no sólo por lo que uno pueda permitirse o no pagar, sino por la poca oferta que hay. La isla no es muy turística, así que, incluso el mejor hotel del pueblo, no será gran cosa. Está limpios, pero no se puede esperar mucho antes de llegar a Labuanbajo.
 
DÍA 17: Moni – Ende – Bajawa
 
                                       
A pesar de que me hacía mucha ilusión subir a ver nuestro trecer amanecer en volcán, reconozco que cuando llamaron a la puerta a las 3:30 pensé… “buf!! que le den al volcán, quiero seguir durmiendo”, jeje. Pero una vez superado el mal trago inicial, salimos de la habitación y nos encontramos con Andy y con Tobías, que nos dijo que el tiempo estaba bueno para subir a ver amanecer. Hicimos la ruta con Andy desde Moni hasta el aparcamiento del parque nacional del Kelimutu y desde allí emprendimos el camino, en plena oscuridad, que subía hacia los lagos. La ruta no fue muy larga, y ni de lejos tan dura como había sido la del Kawa Ijen. En la ruta, primero nos encontramos con un mirador desde donde se ve el lago granate y el turquesa, pero siguiendo el camino cuesta arriba 10 minutos más, se llega al view point donde la vista es fantástica y perfecta para disfrutar de la salida del sol. En aquel punto hace mucho viento, puesto que está muy expuesto, así que no nos sobró ni el polar ni el chubasquero, que aunque no abriga mucho, algo protege del viento.
 

Las leyendas locales cuentan que, cuando alguien muere, su espíritu se dirige al Kelimutu para sumergirse en una de las tres lagunas, dependiendo de su “edad y carácter”, a la granate, turquesa o negra. El color de las mismas es cambiante, dependiendo de la cantidad de mineral en cada una de ellas y las condiciones atmosféricas variables.

Lagos turquesa y granate (al fondo)
                      

Después del amanecer, a las 7 y pico, empezamos a bajar, hasta llegar al coche, donde Andy nos esperaba echando un sueñecito. Volvimos al hotel para desayunar el pancake de cada día, acompañados por estupendos ritmos de Manu Chao, buen tiempo y buen rollo :)

Después del buen desayuno, seguimos camino de Ende, donde paramos a comer, para seguir ruta hasta los alrededores de Bajawa. Por el camino, nos encantaba disfrutar del paisaje, donde las carreteras serpenteantes se meten entre las montañas, con precipicios increíbles, rodeadas de palmeras, campos de arroz, volcanes y preciosas vistas al mar. Los pueblos en Flores son pequeñitos y humildes, y la gente amabilísima. Una de las cosas que más nos gustaba era saludar por la ventanilla. Los niños se volvían locos a llamarnos “bule” (que significa “blanquito” y para ellos es el término referido a los extranjeros) o Mister y Missis :)
 
Playa en Ende
Lago negro
A eso de las 4 de la tarde estábamos cerquita de Bajawa, así que aprovechamos para ir a alguna de las aldeas ngada más conocidas. En Flores hay 4 grupos étnicos principales y los ngada y manggarais son quizás los más llamativos, especialmente los primeros, porque viven todavía en poblados tradicionales, con casas construidas con bambú, paja y madera. Estos pueblos están protegidos por el gobierno, para preservar la tradición cultural, y viven prácticamente de la agricultura, el turismo y las telas que tejen las mujeres. Por eso, al entrar al pueblo, piden un donativo voluntario. En algunos casos es voluntario de verdad. En otras, como nos pasó en Bena, es un donativo forzoso de un mínimo de dinero, que aunque no es mucho, nos sentó un poco mal que lo llamasen “donativo”.
 
Señoras preparando nuez de betel
Para mí lo mejor de estas aldeas, a parte de las construcciones en sí, mayoritariamente dedicadas a familiares fallecidos, deidades, etc, eran las mujeres. Están enganchadísimas a una droga que se llama nuez de betel. Esto es en realidad una nuez de la palma de betel, que se masca junto con la hoja y le llaman el chicle de flores. El aspecto es esperpéntico y las mujeres parecen salidas de una película de terror, porque además de que el “chicle” les deja los labios, dientes y lengua y boca en general, todos rojos, con el paso de los años, les hace perder los dientes, así que cuando te sonríen, lo único que ves es una boca vacía que parece llena de sangre. La droga es totalmente legal, y de echo, los propios niños van a recoger las nueces para llevarle a las abuelas…

Aquí os pongo unas fotos de las aldeas Bena y Bela, que están cerca de Bajawa y entre sí:
Los niños de Bela
Aldea de Bena

En Bajawa pasamos la noche en Villa Silverina (una villa antigua, de la época colonial, bastante normalita) y cenamos en el restaurante de enfrente. Esta noche sucedió algo muy “chungo”: la historia de la pica rota, a la que dedicaremos un capítulo especial próximamente :D

 
DÍA 18: Bajawa – Ruteng
 
Después de solventar nuestros problemas en el hotel tras la rotura de la pica, decidimos acercarnos hasta el mercado de Bajawa, para echar un vistazo (Pasar Bajawa) y después fuimos hasta otra aldea ngada: Wogo.

Krupuk de Pasar Bajawa

Después, continuamos nuestra ruta, paramos a comer en algún bar de carretera, y paramos en Mborong, en la playa. Nos sorprendió mucho que estando vacía, nos saliesen dos tipos al encuentro a hacernos pagar una entrada. No nos hizo mucha gracia, pero como era poco dinero, la playa estaba desierta y el sol bañaba tu piel… decidimos probar las aguas del pacífico. El agua estaba, como siempre, estupenda de temperatura, y la arena negra volcánica era maravillosa :)

Nuez de betel


Una vez que estábamos ya bañados y secos, seguimos hacia Ruteng, donde llegamos ya de noche y nos quedamos en Hotel Rima, recomendado por la Lonely Planet. Tampoco era gran cosa el sitio, una enorme casa de madera necesitada de renovación y buen gusto (je!), pero nos sirvio perfectamente para descansar la vista (frase muy usada por mí de broma durante todo el viaje para vacilar a Tapi con el momento de dormir).

Volcán

DÍA 19: Ruteng – Labuanbajo

Tras el desayuno, salimos hacia Compang Ruteng, una aldea tradicional, muy del estilo de las pallozas gallegas y que nos pareció un timo, por lo carísimo del donativo y lo pequeña que era y poco que había para ver.

Compang Ruteng
A mitad de caminos nos detuvimos en Cancar, donde hicimos muy buenas migas con un matrimonio de campesinos y cuyo marido nos acompañó colina arriba hasta el punto donde se tienen las mejores vistas de la gran planicie de arrozales en tela de araña. Un sitio muy chulo que queda de camino y merece la pena visitar.
Cancar


Un par de horas más tarde, llegaríamos por fin a Labuanbajo, fin de ruta. Abandonamos a Andy, y él a nosotros, le enseñamos su cómic y buscamos alojamiento en Gardena Hotel, en los bungalows más altos de toda la colina, donde las vistas eran espectaculares. Eso sí, la subidita era costosa y las cabañas sencillas.

Aquí tienes la lista de alojamientos de Labuanbajo por si quieres comparar

  

Después de comer, decidimos ir a hacer negocios, para conseguir una excursión en barco de dos días y una noche a las islas de Komodo y Rinca, para ver los dragones en ambas y parar a  hacer snorkelling por el camino. En  Komodo Diving Paradise, conocimos a Jack y nos cautivó. Por 900.000 IDR por persona, tendríamos un barco dos días y una noche para nosotros solos, con un capitán y un cocinero, comidas, bebidas y entradas a parques incluídas. Paradas para hacer snorkelling y equipo de buceo incluídos. Perfecto!!

Tras la buena negociación, era el momento de tomar un heladito y dar un paseo por el puerto, un paseo TODO en obras donde no había ningún turista, y los niños locales jugaban sobre los escombros. El lugar era muuuuy pobre, pero a mí me gustó mucho, porque a pesar de que las viejas y coloridas casas de madera estuvieran a punto de caerse a trozos, el lugar tenía un encanto especial…

                                 

Una puesta de sol, una Bintang… y todo preparado para la gran excursión! Nos vamos a Komodo!! 

Puesta de sol: Labuanbajo

SIGUE LA RUTA DEL VIAJE:

 -Días 1 – 5: BARCELONA – JAVA (Yogyakarta, Borobudur, Prambanan)
 -Días 6 -8 : JAVA: Volcanes Bromo y Kawah Ijen. Llegada a Bali
 -Días 8 – 12: BALI (Lovina, Ubud, Tanah Lot)
 -Días 12 – 15: Islas Gili
 -Días 16 -19: Estás en este capítulo
 -Días 20 – 24: Islas de Komodo y Rinca. Regreso

CAPÍTULO ESPECIAL: La aventura del conductor

PRESUPUESTO DEL VIAJE: Presupuesto

LO MEJOR DE: JAVA, BALI, ISLAS GILI, FLORES


 

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