Sri Lanka en una semana: Itinerario y plan de ruta para recorrer el centro norte

¿Quién no ha soñado alguna vez con viajar a Sri Lanka? En mi caso, ya había soñado y además literalmente, con visitar este maravilloso país asiático. Hace años trabajaba en una agencia de viajes y me dedicaba a trazar rutas turísticas y crear itinerarios en este destino y el pasado mes de Octubre, por fin tuve la oportunidad de explorarlo y he de decir, que he disfrutado de cada minuto de mi experiencia. Cuando llegó el momento de elegir el itinerario que haría durante una semana entera, lo tuve muy claro; para mí la naturaleza y la cultura tenían un alto significado en un viaje como éste.

Este artículo resume el el itinerario y plan de ruta diario en la parte centro norte de Sri Lanka. Si aún no conocéis mucho sobre el destino, os adelanto que esta área es conocida como el triángulo cultural del país. Sri Lanka es más que playas y plantaciones de té. A lo largo de nuestro viaje visitamos varios templos, realizamos subidas a montañas, hicimos rutas en bicicleta y observamos animales en su entorno natural. Si queréis conocer qué ver y hacer en este cachito espiritual de la antigua Ceilán, ¡Poneos cómodos y no os olvidéis del cinturón!

Por supuesto, si vuestro itinerario es para más de una semana en Sri Lanka, podéis combinar éste que propongo con otra ruta por otras zonas del país.

ITINERARIO Y PLAN DE RUTA DÍA A DÍA: UNA SEMANA EN SRI LANKA

Día 1 en Sri Lanka: Vuelo de Londres a Colombo

Nuestro tour comenzó en Colombo, después de un cómodo vuelo con SriLankan Airlines. Podéis leer aquí la experiencia de volar con SriLankan. Nos recogieron en el aeropuerto y nos trasladaron directamente al hotel. Este día nos dedicamos a coger fuerzas para comenzar la aventura como es debido. Después de una deliciosa cena, nos alojamos en el Cinnamon Grand Colombo (para ver más detalles sobre cómo moverse por el país y dónde alojarse, podéis visitar el siguiente artículo que escribiré).

Día 2 en Sri Lanka: Colombo – Yapahuwa – Dambulla – Habarana

El día comenzó con un trayecto en autobús, rápidamente me di cuenta que Colombo era la ciudad sin ley en cuanto a la manera de conducir de los ceilandeses. Tenía la sensación de que era puro caos, pero no vi un solo accidente durante mi tiempo en el país, así que supongo que es un caos ordenado, de esos que sólo se entienden en algunas partes de Asia. A la salida de la ciudad, hicimos nuestra primera parada para refrescarnos y probar el King Coconut, típico de Sri Lanka y conocido por su sabor dulce y por contener más cantidad de agua en su interior.

Nuestra segunda parada del itinerario fue Yapahuwa, antigua capital de la Sri Lanka medieval. El emplazamiento es sin lugar a dudas espectacular. Después de caminar varios minutos, comienza una subida de escaleras el cual el final no alcanza la vista. Una vez parece has llegado a lo que son las ruinas principales, aún queda un poco de montaña por subir para ver el resto, eso sí… la sensación al llegar arriba no tiene parangón. Tienes ante ti 360 grados de selva tropical, plantaciones de té y montañas a lo lejos. Súper recomendable en un itinerario por Sri Lanka, pero no olvidéis agua y buen calzado si decidís subir hasta arriba.

Terminada la excursión, continuamos nuestra ruta hacia Dambulla, haciendo una pequeña parada para comer en el Hotel Yapahuwa Paradise cercano a nuestra primera parada. Por el camino comenzó a llover (lluvia que nos acompañó durante gran parte del viaje) y así continuó durante el resto de la tarde. Cuando quisimos darnos cuenta habíamos llegado al denominado Templo de Oro (Patrimonio de la Humanidad desde 1991). La visita se compone de 5 cuevas cuyo origen se remonta a la prehistoria. Con el paso de los años, también se empezaron a utilizar como lugar de culto budista y a día de hoy se pueden ver más de 150 budas y frescos en sus paredes, contando las distintas etapas de la vida de Buda.

Después de maravillarnos con estas impresionantes cuevas, salimos al exterior de nuevo para encontrar uno de los atardeceres más hermosos que recuerdo. La lluvia había dejado su sitio a un atardecer de color anaranjado que nos quitó el habla durante varios minutos. Al acabar subimos al autobús para llegar al hotel donde pasaríamos el resto de noches de nuestra aventura en el centro de la isla, el Cinnamon Lodge Habarana, con diferencia, el mejor hotel del viaje. Si hacéis una ruta por Sri Lanka, es un alojamiento muy muy recomendable.

Día 3 en Sri Lanka: Habarana – Ritigala – Anuradhapura – Habarana

Nuestro itinerario en Sri Lanka el tercer día de la semana en el país comenzó con la visita de las ruinas del antiguo monasterio budista de Ritigala. Abandonamos el autobús para subirnos a unos jeep que nos adentraron en la selva y el último tramo fue una subida no muy difícil por la montaña, hasta llegar a las ruinas. A pesar de la lluvia, la humedad y el calor son intensos por lo que es muy recomendable echarse repelente de mosquitos para esta excursión.

Terminada la visita, volvimos a los buses e hicimos la parada de rigor para comer, esta vez en un hotel llamado Palm Garden Village, uno de las comidas más básicas del tour. Sin mucha espera, nos dirigimos a nuestra segunda y última parada del día, la ciudad espiritual de Anuradhapura. Esta ciudad, fue también una de las antiguas capitales de Sri Lanka. Una joya imprescindible que no puedes dejar de visitar si pasas una semana en Sri Lanka.

Se considera que la civilización que habitaba aquí era de las más extensas de Asia. A día de hoy Anuradhapura se considera un lugar de culto para el budismo ya que posee algunas de las Dagobas (arquitecturas budistas que albergan reliquias) mejor conservadas. El área que rodea la ciudad consta de unos 40 Km2 de extensión y está protegida ya que se considera uno de los yacimientos arqueológicos más grandes del mundo, formando parte del Patrimonio de la Unesco desde 1982. El complejo de la ciudad también incluye el árbol sagrado Sri Maha Bodhi a través del cual el budismo explica que Buda alcanzó la iluminación. Hoy en día se cree que este árbol es el más antiguo plantado por el hombre.

En la siguiente foto se puede observar una de las Dagobas más importantes. Se dice que estas son comparables con el tamaño de las Pirámides de Giza.

A pesar de la intensa lluvia, este lugar me resultó especialmente mágico. Para resguardarme de la lluvia, me metí en uno de los templos que había y me quede sorprendida al ver que era la única persona extranjera que había allí (foto de abajo). En el templo de al lado, había un monje budista dando un pequeño discurso, supongo bastante interesante porque no cabía un alfiler.

Terminada la visita, pusimos fin al itinerario de este día y volvimos al hotel para cenar (la comida en el Cinnamon Lodge Habarana es espectacular) y tomar unos cocktails antes de acostarnos.

Día 4  en Sri Lanka: Habarana – Sigiriya – Kaudulla National Park – Habarana

Este día me levanté como un clavo. Para mí era una de las visitas imprescindibles no solo del tour si no de todo Sri Lanka. El plato fuerte del itinerario de una semana por el norte centro del país. Una de las razones por las que elegí la zona, fue por la subida a la Roca del León en Sigiriya (también Patrimonio de la Humanidad). Para aquellos que quieran realizar la excursión, es importante que primero consigáis los permisos necesarios (se puede hacer online) y tener en cuenta que la subida tiene una duración de una hora aproximadamente.

 

El resto es para disfrutarlo, las zarpas del león esculpidas en la roca son impresionantes y durante la subida, te encuentras por sorpresa con varios frescos en la roca que bien merecen ser admirados. En la cima, las vistas 360 grados de la selva quitan el sentido y la historia cobra vida. Las ruinas del antiguo palacio siguen allí y uno puede hacerse a la idea de lo inmenso que era. Una opción que es menos conocida y menos transitada, es subir a la roca de Pidurangala, que se encuentra en frente y a través de la cual se obtiene una vista perfecta de la Roca del León. Nosotros no tuvimos tiempo de subir esta última, pero si tenéis suficiente tiempo en vuestro itinerario, es más que recomendable añadirlo a la ruta.

A la bajada de la Roca del León, os encontraréis con varios puestecitos de souvenir, algo que no es tan típico a lo largo de la zona central del país, por lo que si queréis llevaros algún recuerdo, este es posiblemente el momento para hacer unas compras.

De camino a nuestro segundo destino del día, hicimos parada del itinerario para comer en un hotel espectacular, el Aliya Resort & Spa en el que nos hicieron una demostración de la cocina tradicional y nos prepararon platos prácticamente a nuestro gusto, utilizando los ingredientes de la gastronomía local. ¡Deliciosa parada de ruta!

Nuestra última visita comenzó después de la comida, cuando dejamos el bus de nuevo para subirnos a unos jeep que nos adentraron en el Parque Nacional de Kaudulla. Nuestro objetivo: ¡Ver elefantes! Era algo tarde por lo que mientras nosotros nos adentrábamos en el parque, veíamos como todos los demás jeep salían de él. Las caras de los visitantes eran de felicidad, parecían pletóricos. Era buena señal. Pasados unos minutos dejamos la selva y salimos a campo abierto y allí estaban, manadas de cientos de elefantes, era impresionante verlos allí, a su aire, disfrutando de su comida y sus baños. Para mí fue uno de los momentos más emocionantes del viaje, no estaba segura al 100% de ver elefantes y el solo hecho de haberlos tenido cerca y verles convivir tranquilos mientras atardecía, fue el mejor de los recuerdos de la semana de viaje por Sri Lanka. ¡Misión cumplida!

De vuelta al hotel, este día tocaba descansar, habíamos tenido demasiadas emociones fuertes en tan pocas horas y aún quedaban días de viaje.

Día 5 en Sri Lanka: Habarana – Mercado de Dambulla – Polonnaruwa – Habarana

El día 5 de la semana de viaje por Sri Lanka visitamos por la mañana el mercado de Dambulla, para comprar las verduras y fruta que más tarde cocinaríamos en el hotel de manera tradicional. La comida en Sri Lanka no era algo que personalmente a mí me llamase la atención antes de visitar el país y a día de hoy he de decir que me ha sorprendido tan gratamente que me encantaría encontrar en mi ciudad algún lugar donde poder volver a probar esos sabores.

La gastronomía ceilandesa se basa en sabores bastante picantes, mezclas de carnes y pescados con curry; el coco tiene una presencia importante, al igual que el arroz y las distintas especias. Las frutas son abundantes, sobre todo en los postres, aunque también se utilizan en la elaboración de algunos platos principales (para conocer más sobre la comida, os animo a leer el próximo artículo sobre consejos del país).

Después de esta maravillosa comida en el hotel donde nos alojamos Cinnamon Lodge Habarana nos dirigimos al antiguo reino de Polonnaruwa, el cual fue capital de Sri Lanka durante casi dos siglos. Este complejo, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1982. La mayoría de los templos y ruinas que se conservan tienen carácter religioso. Si tenéis la oportunidad de hacerlo, recomendamos alquilar unas bicicletas al inicio de la visita, ya que el territorio que comprende Polonnaruwa es extenso; sus ruinas están divididas en varios kilómetros a la redonda y con una bicicleta podéis acortar los tiempos entre visitas.

Algunos de los templos que podéis que se pueden ver en la ruta son las ruinas del Palacio Real o el Polonnaruwa Vatadage (foto abajo), que se creé se construyó para albergar el diente de Buda durante el apogeo del reino en el que se encontraba.

Además en esta ciudad, se encuentran algunos de los Budas mejor conservados de todo Sri Lanka. Estos están labrados en la roca del templo Gal Vihara, una visita imprescindible en Polonnaruwa. A la vuelta, vimos otro de los atardeceres más impresionantes del viaje.

Día 6 en Sri Lanka: Habarana – Golden Temple – Colombo

Dado que en nuestra primera visita al Golden Temple se nos hizo de noche, nuestro guía decidió volver a llevarnos a ver el Golden Temple de Dambulla una vez más. Esta vez disfrutamos de las vistas exteriores tanto del Buda de Oro como de la Dagoba que se encontraba a la entrada del área del templo. Esta visita se encontraba de camino a Colombo por lo que el resto del camino, fue un sin fin de naturaleza y puestos de cocos a las orillas de la carretera para disfrute de todos.

A nuestra llegada a Colombo, hicimos el check-in en el hotel Cinnamon Grand Colombo y aproveché las dos horitas libres para escaparme a la ciudad y comprar algunos regalos. Ésta fue la primera vez que cogí un tuk-tuk y a pesar de lo típico que pueda parecer de cara a los turistas en algunos países de Asia, en Sri Lanka, aún sigue siendo muy utilizado sobre todo por los locales, y los precios de los trayectos resultan para el turista, irrisoriamente baratos. Te puedes hacer un itinerario por la ciudad por muy poco dinero. De hecho, hay quien se contrata un tuk-tuk para hacer rutas enteras por Sri Lanka.

La cena de este día tuvo un toque especial, ya que se realizó danza tradicional mientras nos encontrábamos allí comiendo.

Día 7 en Sri Lanka– Colombo City Tour – Aeropuerto

Llegaba el último día en Sri Lanka y el fin del itinerario y la ruta por el país. Como aún tenía tiempo antes de coger el vuelo a Londres, me aventuré a meterme en la ciudad para conocer un poco más a fondo Colombo. ¡No podía irme sin ver la capital! Al inicio del viaje me hice amiga de un local que trabajaba en el hotel y este se animó a venir conmigo y mi aventura loca de recorrer la ciudad en un tuk-tuk antes de volar de vuelta. Pedí un mapa en la recepción del hotel y tracé mi plan en el papel. Para mí las 3 visitas imprescindibles de Colombo son:

1. Templo Budista Seema Malaka

Es uno de los templos más importantes de la ciudad. ¿Recordáis la mítica foto de los budas al lado del lago? Pues no los busquéis más, ahora están encima del templo, me alegré mucho de estar con alguien local para preguntar esto in-situ porque ¡me podría haber pasado una hora buscando los budas por toda la ciudad! 

2. Gangaramaya Buddhist Temple

¡Simplemente impresionante! Mezcla de arquitectura moderna y clásica con influencias de más de la máxima expresión artística de más de 4 países asiáticos. El complejo se compone de 3 templos, cada uno de un estilo totalmente diferente. Este lugar es verdaderamente un museo de reliquias de Asia y  te lo encuentras de sopetón en la calle. ¡Mi top 1 de la Colombo! Y diría que un imprescindible en una ruta por Sri Lanka.

3. Faro de Colombo

Un precioso faro de la época colonial que constituye uno de los símbolos de la ciudad.

 

Terminado el city tour por Colombo cogimos el bus de vuelta al aeropuerto para tomar el vuelo a Londres, de nuevo con SriLankan Airlines.

Me hubiera encantado tener algo más que una semana de tiempo en mi viaje por Sri Lanka ya que no pudimos ver todo lo que me hubiera gustado en Colombo o el resto de áreas de la isla, pero me fui con una sonrisa enorme de Sri Lanka, pensando en repetir y sobretodo en tachar más y más países de este maravilloso continente.

 

¿Y tú, conoces Sri Lanka? Dinos que te parecen los sitios indicados para un itinerario de viaje de una semana o si visitarías otra área de la isla. ¡Nos encanta saber más!

 

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